¿Te sientes un Bottleneck Boss ? Sigue leyendo, en el post de hoy encontrarás tips para detectar si lo eres y de serlo, propuestas para reconducir la situación.
Punto de partida:
Agenda repleta de «cosas»(muchas) por hacer, reuniones, decisiones pendientes sobre diversos asuntos, algunos triviales y sesiones con clientes que sólo se sienten especiales si los tratas tú.
Hace tiempo que dejaste atrás las funciones en las que aportas valor y ahora, todo el mundo (los de arriba y los de abajo) da por hecho que para que tu servicio/área funcione más del 80% de las tareas del día a día has de realizarlas tú, que pasas de asistir a una junta de accionistas a picar datos en un Excel🥺
Y encima los colaboradores con más potencial se sienten frustrados porque ni delegas ni les permites desarrollarse. De locos ¿no?
¿Cómo «romper el cuello de botella»?
1️⃣ Haz de entrenador, crea tu cantera de talento.
Averigua quiénes son tus colaboradores con alto potencial, los necesitas. Si no los tienes intenta buscarlos, rodéate sin miedo de gente brillante «incluso si aún no están preparados para todas las responsabilidades». Ya lo/s tienes a tu lado, ¿y ahora qué?
2️⃣ Empieza a delegar tareas.
Divide tus pendientes en partes, y define cuáles sí o sí has de hacer tú y cuáles pueden ser hechas por otros. Si lo planteas poco a poco y bien conseguirás:
1) Limpiar tu agenda de temas en los que no aportas valor.
2) Entrenar a profesionales para que en un futuro puedan realizar tú función.
Para evitar malos entendidos has de explicarlo muy bien, poniendo el foco en:
✔️Que vivan la situación como una inversión, «como si tuvieran dos trabajos: su trabajo diario y un trabajo futuro que ocuparán tras demostrar su capacidad» (en tu empresa o en otra)
✔️Que para poder abordar en ese futuro toda la responsabilidad del puesto que tú ocupas, han de saber hacer/enfrentarse a todo un sinfín de tareas y no todas ellas son glamurosas.
✔️Que aunque puedas parecerlo, no eres un Brown Dispatcher sino su Mentor.
3️⃣ Demuestra con datos ser «un recurso caro» infrautilizado.
Ya sé ha quedado muy frío, pero si lleváramos el control real del tiempo/coste que dedicamos a cada tarea y presentáramos los datos a nuestros superiores, tal vez fuera más fácil reconducir situaciones.
Por ejemplo, si para la empresa tu valor/hora es de 100€ y dedicas de media 10 horas al mes a contestar reclamaciones (literal, es decir, hacer la carta de respuesta) y únicamente 20 horas al año (y de aquella manera) a la evaluación anual y la entrevista de feedback con tu equipo, la empresa estará «gastando» 12.000€ en qué tú contestes reclamaciones y sólo 2.000€ en el desarrollo de tu equipo.
Lo primero seguro que se puede delegar haciendo seguimiento de casos, lo segundo no. Presentándolo así, las cosas cambian ¿no?
Piénsalo y lo más importante, haz que lo piensen.
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