El primer contenido de esta nueva etapa no podía ser otro. Para definir correctamente un plan personal (nuevo empleo, nuevo proyecto, branding, el que sea) no conviene empezar la casa por el tejado. Hacer, hacer, hacer como pollo sin cabeza, dando tumbos para luego quejarte de que no consigues lo que quieres o de que estás aburrido de intentarlo.

Ojo, no pretendo minimizar situaciones complicadas, que las hay, ni contribuir la ola del “tú puedes con todo”, no.

Soy consciente de las limitaciones que muchos tenéis, pero creedme, este ejercicio es positivo para cualquiera, sea cual sea vuestra situación de partida. Durante meses yo misma he tenido que hacerlo, pararme y pensar lo que quería y cómo lo quería, reformular muchas cosas, deshacerme de algunas y mantener otras.

Por eso, para esta inauguración, he preparado para ti 3 recursos todos ellos complementarios:

  1. Esta mini-guía.
  2. Píldora para tu plan: Vídeo de 2 minutos de duración.
  3. Hoja de trabajo (Worksheet) con ejercicios que te ayuden a la hora de ponerte manos a la obra.

¿Preparado/a? Comenzamos por donde tú quieras.

MINI GUÍA : CÓMO DEFINIR TU VISIÓN PERSONAL

 

 1. QUÉ ES LA VISIÓN PERSONAL

Hay una pregunta que los adultos no nos cansamos de hacer a los más pequeños, una y otra vez:

Y tú ¿qué quieres ser de mayor?

Para mí, la respuesta a esa pregunta es la mejor definición de visión personal.

 

En la infancia contestamos incorporando sueños en estado más puro, por inverosímiles e imposibles que sean:

“superhéroe” “explorador de planetas y tierras lejanas” “una princesa que vive en un precioso palacio”…

Poco importa que no vayamos a alcanzarlos, en nuestra mente, afortunadamente, lo vemos posible y dedicamos horas de juegos a recrear lo que de verdad, en esos momentos queremos llegar a ser.

En la adolescencia ante la misma pregunta, replicamos normalmente con una única palabra equivalente a la profesión a la que nos gustaría, en teoría, dedicarnos:

“médico” “bombero” “peluquera”…

En la juventud podemos llegar a ser más concretos:

“quiero ser pediatra, vivir cerca del mar rodeado de mis amigos” “quiero viajar mucho, vivir en varios países” “ser Director General de una gran empresa, ganar mucho dinero, tener una gran familia”

Esa meta será la que nos impulse.

Y si de verdad se desea conseguir, todos los esfuerzos irán encaminados a hacer realidad el ansiado sueño.

Unas veces será posible y otras, lamentablemente no.

La visión personal es la proyección que hacemos de nosotros mismos en el futuro, lo que nos gustaría ser y hacer

 

2. DEFINIR TU VISIÓN PERSONAL ES MÁS SENCILLO DE LO QUE PARECE.

La respuesta que diste cada vez que te preguntaron a lo largo de los años definía tu visión personal, el lugar al que querías llegar, la persona en la que te querías convertir.

Como adultos las obligaciones, las carencias, las necesidades, la comodidad… van diluyendo esa imagen a futuro y concentramos nuestras energías en lo inmediato, lo cotidiano, en lo que queremos que sean nuestros hijos olvidando lo que queremos ser nosotros mismos; fijamos objetivos que parecen importantes (seguramente lo son) pero que definidos sin conexión no nos ayudarán a llegar al lugar en el que queremos estar en unos años.

Haces cosas, muchas, pero ¿con qué fin?

Definir tu #visión personal es más sencillo de lo que parece, sólo necesitas reaprender a soñar. Clic para tuitear

3. SIN VISIÓN NO HAY PLAN

¿Cuántas veces te has dicho “voy a aprender inglés” “me apunto al gimnasio sin falta” “mañana comienzo de nuevo con la dieta”?

Que se lo digan a las academias, a los centros de fitness y a las editoriales que cada septiembre y enero disparan las ventas, porque venimos de las vacaciones de verano y de las Navidades cargaditos de propósitos de enmienda.

Pero si en tu mapa personal no tienes en cuenta tu punto de partida ni marcas las coordenadas correctas del punto de llegada, ¿crees que podrás fijar la ruta adecuada?

Los objetivos que te plantees tienen que ayudarte a llegar a ese estado o lugar ideal y futuro que sólo tú deseas, es decir, a tu visión.

Si no es así te cansarás, te desmotivarás y los abandonarás.

4. NO TE ENREDES

Definir tu visión personal es sencillo, no lo líes.

Normalmente hemos olvidado soñar despiertos y cuando lo hacemos rápidamente nos asaltan las dudas del tipo: “pero es que esto es imposible”, “es una estupidez”.

Cuando estés definiendo tu visión personal es mejor que dejes a un lado:

  • El cómo lo vas a conseguir.
  • El cuándo lo vas a conseguir.
  • El si realmente lo vas a conseguir.
  • El si eres capaz de conseguirlo.
  • Las limitaciones.

Todo eso está ahí, cierto, pero no es el momento de pensar en ello.

Ahora toca soñar ¿recuerdas? Es fácil, gratis y como la bebida energética nos da alas.

Ya llegará el momento de analizar todo lo que ahora dejas a un lado.

 5. EL CAMBIO ES LO ÚNICO QUE PERMANECE.

La visión es una proyección a largo plazo, incluso a muy largo plazo, pero eso no quiere decir que sea inamovible.

Al principio del post revisaba las distintas formulaciones que hacemos a medida que cumplimos años.

La esencia será, seguramente, la misma; el orden y las esferas que incluyas o no sean otras.

Tu visión es flexible y revisable. ¡Faltaría más!

 

6. SI NO TE MOTIVA, OLVÍDALA.

Ya tienes suficientes responsabilidades y limitaciones.

Cuando proyectes tu imagen en el futuro, la persona y circunstancias que te devuelva la visualización han de ser para ti ilusionantes, deben motivarte, recrear mentalmente esas imágenes ha de hacer que te sientas bien.

Si no es así, replantéate lo que imaginas, porque simplemente no tiene la fuerza suficiente como para impulsarte.

La #visión personal responde al QUIERO nunca al DEBO o al TENGO QUE. Clic para tuitear

7. DIVERSIFICA, ES LO MEJOR

La vida no está formada sólo por lo que envuelve el ámbito profesional, o por la familia y el papel que tenemos en ella, o por lo personal o por lo social; de ser así es el momento de revisar alguna que otra cosa.

No debes limitarte, aunque es bastante usual que una de estas patas cojee, que le dediques mucho tiempo y esfuerzo en detrimento de las otras.

Un error que cometemos y que luego justificamos.

En este momento en el que estás replanteándote qué quieres en tu vida en ese futuro que proyectas, haz el ejercicio pensando en cada una de esas esferas.

Una vez más, atento/a lo que la proyección te hace sentir; si el ejercicio lo haces bien, te dará muchas pistas sobre tus preferencias, sobre lo que realmente te impulsa a seguir, y tal vez te sorprendas al ser consciente de ello.

No juzgues, sólo anota.

8. HAZ LAS PREGUNTAS ADECUADAS Y REGISTRA LAS RESPUESTAS CORRECTAS.

En este tiempo sólo para ti, es aconsejable que te formules las preguntas adecuadas y sobre todo que seas sincero/a al contestarlas.

  • ¿Qué quiero tener?
  • ¿Dónde quiero estar?
  • ¿Cómo quiero ser?
  • ¿Qué quiero hacer?

No es necesario que la respuesta sea una gran parrafada, puede ser una frase breve.

Ten cuidado en formular la visión como una suma de objetivos, sería un error.

Los objetivos te dirán más adelante qué hacer para conseguir lo que ahora te propones.

Son el cómo lo conseguirás.

Un ejemplo hará que lo entiendas mejor:

Imagina que estás pensando en el ámbito personal y al verte a ti mismo/a dentro de 5 años, escribes “quiero adelgazar 10 kilos”.

A priori te diría que lo que has contestado no es visión sino un objetivo para alcanzar algo más grande.

Lo que me dice tu respuesta es que deseas mejorar tu estado físico, por tanto, al formular esa parte de tu visión es mejor que lo hagas de una manera más general (recuerda que la visión es donde quieres llegar) por ejemplo “seré una persona sana y equilibrada”.

¿Cómo conseguirás ser esa persona sana y equilibrada? Tras el análisis de tu situación actual fijarás distintos objetivos, uno de ellos posiblemente sea el adelgazar esos 10 kilos en x meses.

¿Ves la diferencia?

9. PARA QUE FUNCIONE DALE A REPLAY

Si la visualización de tu futuro te ilusiona y te motiva…dale al replay.

Periódicamente dedica tiempo a recrear en tu mente eso que quieres conseguir y lo más importante lo bien que te sientes al hacerlo.

Cierra los ojos, imagina, siente y disfruta.

La emoción positiva que genera este ejercicio es tremendamente importante, la mejor gasolina para impulsarte.

¿Cuándo hacerlo? Siempre que puedas y especialmente en los momentos de bajón en los que todo se vuelva marrón a tu alrededor.

 10. UNO PARA TODOS, TODOS PARA UNO

Te habrás dado cuenta ya  que la definición de tu visión personal (aplica también a la visión de tu proyecto o negocio) es simplemente una pieza, una gran pieza de tu puzzle, de tu plan personal/profesional.

Tenerla pensada y redactada ayuda y mucho en las fases siguientes; sin ella difícilmente sabrás qué hacer, pero no te engaño, acabas de comenzar.

¿Tienes clara tu misión? ¿Si te pregunto por tus valores, sabrías contestarme sin titubear? ¿Conoces realmente tu punto de partida?

De todo ello te hablaré en próximos posts, permanece atento/a.

Recuerda que para ayudarte en la definición de tu visión personal he preparado para ti:

  • Una píldora formativa para tu Plan Personal, con la que puedes recordar de manera rápida de qué va todo esto de la visión personal
  • Una hoja de ruta con ejercicios que puedes utilizar para definirla.

Accede a ellos siempre que quieras en el área de RECURSOS PARA TU PLAN del blog.

Y recuerda lo que decía Walt Disney:

Piensa si lo que estás haciendo hoy, te acerca al lugar en el que quieres estar mañana.

Imagen: Pixabay

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